El viaje | Máquina de Hacer Historias

Autor:

Julian Scatolaro

Cuentos, anécdotas, reflexiones y otras yerbas de un intento de escritor.

¡Pasen y lean!

El viaje

junio 13, 2016

“tu cara en el retrato me hace entender

que la lluvia tiene un porqué”

—¿Y, te gustó el viaje?

—Sí… —me dijo poco convencida, recordando.

—¿Algo para contar?

Siguió pensando, mirando hacia el techo y después a una pared.

—Bueno… sí —me dijo al cabo de un rato.

—Contame.

—Íbamos con mamá y papá. Papá manejaba y mamá y yo estábamos atrás. Entonces íbamos por la ruta, ¿y sabés qué?

—¿Qué?

—¡Cayó un chanchito del cielo!

—¿Un chanchito?

—¡Sí! —exclamó. Las dudas habían huido.

—¿Y ustedes qué hicieron?

—Bajamos del auto. ¿Y sabés qué?

—¿Qué, qué?

—¡Era una alcancía!

—¡Pero mirá! ¿En serio?

—Sí… ¿y adentro sabés que había?

—¡Plata! —arriesgué. Su habilidad para cubrirme de intriga era excelente.

—No —me dijo ella—. ¡Había un ratoncito!

—¿Y qué estaba haciendo ahí? ¿Comiéndose las monedas?

—No, estaba comiendo un quesito.

Me incorporé.

—¿Qué les había pasado?

—Se habían caído del castillo que estaba en el cielo —me hablaba de cerca para que no se perdieran las palabras y los recuerdos por el camino.

—Y me imagino que los ayudaste, ¿no?

—Sí. Fuimos con mamá y papá hasta el castillo. ¿Y sabés quien vivía ahí?

—¿Quién?

—¡Un perrito! —juntó sus dedos, donde apenas un fragmento de luz pasaba—. Así de chiquitito.

—¿Él los había empujado?

—Sí —respondió, seria.

Comprendí que el perrito había pecado de egoísta.

—Se había puesto celoso porque la ratita y el chanchito no jugaban con él.

—¿Y lo retaron?

—Sí, le dijimos que se portara bien. ¿Y el perrito sabés que hizo? ¡Se hizo buenito!

—¡Qué bueno!

—Ajá —dijo, contagiándome la alegría por su misión cumplida—. Y después los tres, el perrito, el ratoncito y el chanchito, se fueron volando hasta el castillo de las hadas.

Isabela y sus pocos añitos callaron. Yo también.

A partir de ese día, cada vez que salgo y levanto la cabeza, observo las nubes viajando como viajaron los tres amigos. Y sonrío, porque le estoy sonriendo a ella y a la fantasía.

Julián Scatolaro

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